martes, 4 de mayo de 2010

Posted by Vero on/at 20:48

Hoy he ido a casa un momento después de comer (se deduce de aquí que no he comido en casa) y me he encontrado medio salón cubierto de servilletas... Lo normal es que hubiese gritado: "¡Maldito gato del demonio!" Pero hoy no lo he hecho, al revés, me he reído al verlo correr y jugar con todos los pedazos de papel llamándome la atención, ronroneando y maullando como un loco.


De normal lo regaño por hacer este tipo de cosas y se lleva una buena bronca (aunque en el fondo es culpa mía por dejar las cosas a su alcance), no lo dejo subir a la mesa, no le permito que arañe el sillón y mucho menos le permito que haga gamberradas como llenarme la casa de bolas gelatinosas de esas que están de moda para poner en los jarrones... pero hoy era diferente. Llevaba unos días muy raro, no atendía cuando lo llamaba ni siquiera cuando le decía "toma", no insistía para venir a dormir a la cama con nosotros ni siquiera dejándole las puertas abiertas se dignaba a venir. Lo peor de todo es que rechazó media latita de atún que le puse con aceite para que no se le hagan bolas de pelo en el estómago... esto sí que me tenía alucinada, mi gato rechazando comida....


Por eso hoy, cuando lo he visto jugando, tan feliz destrozando servilletas de papel, lejos de enfadarme me he puesto a jugar con él. Es sorprendente lo que uno se llega a preocupar por un bicho como mi gato Charly para que luego piensen en hacer cosas como el minino de la foto... ¡si los animales hablaran!


3 comentarios:

  1. Mejor que no hablen... jajajajaja!!!

    Misino, misino....

    ResponderEliminar
  2. conozco al gato de la foto, empezó rompiendo servilletas, jaaja, saludos desde el taxi

    ResponderEliminar
  3. jajajaja estos gatos es que son unos barriobajeros

    ResponderEliminar

Escribe un mail

Nombre
Correo electrónico
Asunto
Mensaje
Image Verification
Please enter the text from the image
[ Refresh Image ] [ What's This? ]